jueves, 18 de mayo de 2017

Calidad asistencial y experiencia del paciente: ¿conectados?


Hay artículos científicos que nos deberían hacer reflexionar, pero no lo parece... En 2016, un grupo de investigadores de diversos países europeos publicó este artículo en PLOS sobre la relación entre la experiencia del paciente y las estrategias de mejora de la calidad en diversos hospitales. Y el zasca fue de los que hacen época.

Resulta que tras recoger datos de 6536 pacientes correspondientes a 76 hospitales, la experiencia del paciente apenas influye en las medidas de mejora de la calidad de dichos centros. Cada vez se escucha más al paciente, se recoge su opinión y se intenta transformar la asistencia y la gestión para conseguir que, de verdad, el paciente esté en el centro. Pero muchas veces las cosas no salen como parece.

Por un lado, el papel reactivo de muchas unidades de atención al paciente, más centradas en evitar reclamaciones y en reducir las demandas por errores en la asistencia, que en recoger la experiencia del paciente. Quizás la presión de los indicadores y objetivos institucionales (es muy habitual la "respuesta en plazo a las reclamaciones") parece que invita a centrarse en la resolución de incidencias más que en la incorporación de la voz del paciente en el día a día.

Siguiendo con las directrices institucionales, cuando se dictan medidas de mejora de la calidad dirigidas a un grupo heterogéneo de centros sanitarios, es muy difícil acertar. Tal vez sea necesario que los centros tengan autonomía para adaptar y mejorar esas directrices y así centrarse en sus propios problemas. 

Y para acabar, otro elemento clave: los procesos de acreditación en sistemas de calidad. Muchas organizaciones se entregan en cuerpo y alma a estos modelos y la evidencia sobre su eficacia es prácticamente nula (al menos en los estudios que se han publicado, como este, este o este). En muchas organizaciones, la dirección se empeña en poner en marcha un proceso de acreditación o cumplimiento de estándares sin apenas comunicar a los profesionales sobre su objetivo o sobre las implicaciones que va a tener, y el resultado es paradójico: hospitales acreditados sin que muchos profesionales lo sepan (salvo la habitual nota de prensa). 

¿Estamos llegando a un entorno demasiado burocrático en las estrategias de calidad? ¿Hay una desconexión entre las medidas de mejora de la calidad y las peticiones de paciente y profesional? ¿Las directrices corporativas de calidad tienen en cuenta las particularidades de cada organización o son de "obligatorio cumplimiento"? Mucho por hablar, como siempre.

Para acabar, os dejamos con la presentación que realizó Catéter Doble Jota en las jornadas de calidad asistencial celebradas hace pocos días en Valencia. Merece mucho la pena leerla.


2 comentarios:

  1. Dice el artículo al que haces referencia... "Direct personal interactions of patients with physicians or nurses are more powerful predictors of patient experience" Hacen falta más estudios con metodología mixta, cuantitativa y cualitativa, ya que muchos indicadores y experiencias de satisfacción se recogen mejor de forma cualitativa, y su análisis es más rico y puede aportar más claves.

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    1. por supuesto! por eso hablo de proactividad, es decir, buscar la experiencia cualitativa para transformar y mejorar la asistencia. Sin embargo, seguimos midiendo indicadores que dicen poco de como hacemos las cosas.
      Gracias Estefanía

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